River Acheron
Jean Paul Sartre (1905-1980), fue uno de los más destacados  filósofos del existencialismo ateo y principalmente un excelente  escritor.
Nació en París; su padre, que era marino, falleció cuando él tenía  sólo 15 meses de edad, motivo por el cual, su madre decidió mudarse con  él a la casa de sus padres.
Su infancia fue feliz, su abuelo, que procedía de una familia  protestante, había cursado estudios para llegar a ser pastor, pero  abandonó para dedicarse a la pedagogía.
Consideraba que su nieto era un niño superdotado y se dedicó a su  educación tratando de inculcarle una concepción de la existencia,  humanista.
En su vasta biblioteca, Sartre tuvo oportunidad de conocer a los  grandes autores clásicos y dedicarse a escribir.
Sartre, físicamente era poco agraciado, tenía baja estatura y un  pronunciado estrabismo en un ojo, como secuela de una enfermedad de la  niñez.
En el Liceo fue un alumno  destacado, pero a los 12 años, su madre contrajo enlace por segunda vez,  con la intención de lograr independencia y ascender socialmente.
Sartre tuvo que ir a vivir entonces a La Rochelle donde continuó sus estudios en una  institución en la cual tuvo un buen desempeño pero pésimas relaciones  con sus compañeros que se mofaban de él.
Su padrastro era autoritario y no compartía su pasión por los libros y  la literatura, de modo que a los 15 años volvió a casa de sus abuelos  con una adversa experiencia de la vida.
En París ingresó nuevamente al Liceo donde concurría antes de su  cambio de domicilio, pero como alumno interno,  con la posibilidad de  salir todos los fines de semana.
En el Liceo volvió a encontrar a sus antiguos amigos, entre ellos a  Paul Nizan que también escribía y que fue su amigo durante muchos años,  logrando excelentes resultados en sus estudios y varios premios.
Sartre se consideraba escritor pero también le atraía la filosofía y  Bergson sería una de sus primeras influencias. Se había transformado en  un joven seguro de si mismo, con una fuerte personalidad; y aconsejado  por su abuelo decidió convertirse en profesor.
Al finalizar su carrera se independizó de su familia y comenzó a  esbozar las que serían sus primeras obras filosóficas: La Imaginación  (1936), Psicología de la Imaginación (1940) y el Ser y la Nada (1943).
A los 24 años, Sartre se presentó a la oposición a la cátedra y  obtuvo la nota más alta, ocupando el segundo lugar Simona Bertrand de  Beauvoir, a quien conoció en esa oportunidad, y que sería su  privilegiada compañera durante el resto de su vida.
Este filósofo se burlaba de las creencias burguesas y quería vivir  según sus propias leyes; defendía la poligamia y había inventado el  concepto de “amor necesario” y “amor contingente” y la idea del contrato  por dos años. De manera que la relación con Simone debía respetar estas  condiciones,  las cuales ella aceptó.
Se convirtió en profesor de una escuela estatal y con Simone se  dedicaron a viajar.
En esa época comenzó a desarrollar la noción clave de su filosofía,  la contingencia, que sería el inicio de “La Nausea”,
Dispuesto a conocer la fenomenología de Husserl, viajó a Berlin.  Allí inició su  experimentación con alucinógenos, experiencia que agravó su salud y lo  llevó a una depresión profunda, acentuada por un triángulo amoroso con  Beauvoir y Olga Kosakiewicz.
A los 33 años, Sartre publica “La Nausea” y recibe múltiples elogios.
Sartre fue destinado, durante  la segunda guerra mundial, al  servicio meteorológico de una unidad de artillería, de modo que tenía  mucho tiempo libre para leer y escribir.
El conflicto bélico lo volvió más consciente de su responsabilidad social y lo obligó a  abandonar su antigua postura anárquica e individualista.
Fue tomado prisionero por los alemanes y trasladado a Treves, pero  consiguió dejar el campo de prisioneros con un certificado médico falso  sobre su discapacidad visual y regresó a París.
Allí participó de un grupo de resistencia durante la ocupación  alemana.
Sartre soñaba con la libertad de Francia y deseaba colaborar para el  surgimiento de una sociedad colectiva libre de la explotación.
Como una manera de expresar sus ideas, se volvió hacia el teatro,  iniciándose con su obra “Las Moscas”; y la publicación de “El Ser y la  Nada” poco después, sirvió para aumentar su popularidad entre los  intelectuales de esa época.
Con sus obras se convirtió en el emblema del Existencialismo, las que  reflejaban su teoría de la libertad y de la responsabilidad humana.
Tras la liberación de París, fue considerado símbolo de la  resistencia, pero rechazó la Legión de Honor que querían otorgarle,  concentrándose en su revista “Les Temps Modernes”, con pleno compromiso personal, en la que adoptó una postura  alejada del Marxismo y del Cristianismo.
El Existencialismo se puso de moda y tanto él como Simone de Beauvoir  eran muy populares, aunque también recibió críticas por su visión  quietista e idealista del individuo.
Dictó conferencias en Francia y en Universidades de Estados Unidos y  Canadá, y finalmente, cuando regresó a París, se fue a vivir con su  madre que había enviudado, quedándose con ella mucho tiempo.
Sartre vivía una vida frenética de trabajo literario intensivo,  abusaba del café, del alcohol, de los estimulantes y de los somníferos.
La idea política de Sartre era lograr un socialismo humanista como  tercera posición, entre el idealismo burgués y el materialismo marxista.
Sin embargo, comenzó lentamente a acercarse al Partido Comunista  hasta convertirse en uno de los más conocidos defensores de esa  ideología, hecho que motivó que varios de sus mejores amigos se alejaran  de él.
Tuvo oportunidad de visitar la Unión Soviética y China, donde conoció  a Mao Tse Tung; pero cuando se produjo la invasión soviética a Hungría,  decidió abandonar definitivamente el comunismo tratando de impulsar la  creación de un frente popular en Francia de una “Nueve Izquierda”.
Sartre profundizó en el Marxismo y reflejó su pensamiento en su  trabajo “Crítica de la razón dialéctica”.
Fue firme opositor durante el segundo gobierno de De Gaulle y por esa  razón fue víctima de dos atentados.
En 1964, le otorgaron el Premio Nobel por su obra, su espíritu de  libertad, su permanente búsqueda de la verdad y por la influencia que  ejerció en su época.
Pero Sartre rechazó el premio, entre otras cosas, porque contradecía  su convicción de no reconocer ningún honor oficial.
En esos años ya era famoso en todo el mundo, sin embargo se acercaba  el principio del fin.
Su actividad como escritor comenzó a disminuir y su salud a declinar.   Quedó ciego en  1973, sin embargo continuaba otorgando entrevistas y  presentándose en debates y a pesar de sus limitaciones físicas pudo  trasladarse a Stuttgart y a Portugal.
En 1980 fallece de un edema pulmonar a los 75 años de edad.  Más de cincuenta mil personas  acompañaron sus restos, que fueron incinerados y luego depositados en el  cementerio de Montparnasse,  donde también descansa junto a él Simone de Beauvoir.

Jean Paul Sartre (1905-1980), fue uno de los más destacados filósofos del existencialismo ateo y principalmente un excelente escritor.

Nació en París; su padre, que era marino, falleció cuando él tenía sólo 15 meses de edad, motivo por el cual, su madre decidió mudarse con él a la casa de sus padres.

Su infancia fue feliz, su abuelo, que procedía de una familia protestante, había cursado estudios para llegar a ser pastor, pero abandonó para dedicarse a la pedagogía.

Consideraba que su nieto era un niño superdotado y se dedicó a su educación tratando de inculcarle una concepción de la existencia, humanista.

En su vasta biblioteca, Sartre tuvo oportunidad de conocer a los grandes autores clásicos y dedicarse a escribir.

Sartre, físicamente era poco agraciado, tenía baja estatura y un pronunciado estrabismo en un ojo, como secuela de una enfermedad de la niñez.

En el Liceo fue un alumno destacado, pero a los 12 años, su madre contrajo enlace por segunda vez, con la intención de lograr independencia y ascender socialmente.

Sartre tuvo que ir a vivir entonces a La Rochelle donde continuó sus estudios en una institución en la cual tuvo un buen desempeño pero pésimas relaciones con sus compañeros que se mofaban de él.

Su padrastro era autoritario y no compartía su pasión por los libros y la literatura, de modo que a los 15 años volvió a casa de sus abuelos con una adversa experiencia de la vida.

En París ingresó nuevamente al Liceo donde concurría antes de su cambio de domicilio, pero como alumno interno, con la posibilidad de salir todos los fines de semana.

En el Liceo volvió a encontrar a sus antiguos amigos, entre ellos a Paul Nizan que también escribía y que fue su amigo durante muchos años, logrando excelentes resultados en sus estudios y varios premios.

Sartre se consideraba escritor pero también le atraía la filosofía y Bergson sería una de sus primeras influencias. Se había transformado en un joven seguro de si mismo, con una fuerte personalidad; y aconsejado por su abuelo decidió convertirse en profesor.

Al finalizar su carrera se independizó de su familia y comenzó a esbozar las que serían sus primeras obras filosóficas: La Imaginación (1936), Psicología de la Imaginación (1940) y el Ser y la Nada (1943).

A los 24 años, Sartre se presentó a la oposición a la cátedra y obtuvo la nota más alta, ocupando el segundo lugar Simona Bertrand de Beauvoir, a quien conoció en esa oportunidad, y que sería su privilegiada compañera durante el resto de su vida.

Este filósofo se burlaba de las creencias burguesas y quería vivir según sus propias leyes; defendía la poligamia y había inventado el concepto de “amor necesario” y “amor contingente” y la idea del contrato por dos años. De manera que la relación con Simone debía respetar estas condiciones, las cuales ella aceptó.

Se convirtió en profesor de una escuela estatal y con Simone se dedicaron a viajar.

En esa época comenzó a desarrollar la noción clave de su filosofía, la contingencia, que sería el inicio de “La Nausea”,

Dispuesto a conocer la fenomenología de Husserl, viajó a Berlin. Allí inició su experimentación con alucinógenos, experiencia que agravó su salud y lo llevó a una depresión profunda, acentuada por un triángulo amoroso con Beauvoir y Olga Kosakiewicz.

A los 33 años, Sartre publica “La Nausea” y recibe múltiples elogios.

Sartre fue destinado, durante la segunda guerra mundial, al servicio meteorológico de una unidad de artillería, de modo que tenía mucho tiempo libre para leer y escribir.

El conflicto bélico lo volvió más consciente de su responsabilidad social y lo obligó a abandonar su antigua postura anárquica e individualista.

Fue tomado prisionero por los alemanes y trasladado a Treves, pero consiguió dejar el campo de prisioneros con un certificado médico falso sobre su discapacidad visual y regresó a París.

Allí participó de un grupo de resistencia durante la ocupación alemana.

Sartre soñaba con la libertad de Francia y deseaba colaborar para el surgimiento de una sociedad colectiva libre de la explotación.

Como una manera de expresar sus ideas, se volvió hacia el teatro, iniciándose con su obra “Las Moscas”; y la publicación de “El Ser y la Nada” poco después, sirvió para aumentar su popularidad entre los intelectuales de esa época.

Con sus obras se convirtió en el emblema del Existencialismo, las que reflejaban su teoría de la libertad y de la responsabilidad humana.

Tras la liberación de París, fue considerado símbolo de la resistencia, pero rechazó la Legión de Honor que querían otorgarle, concentrándose en su revista “Les Temps Modernes”, con pleno compromiso personal, en la que adoptó una postura alejada del Marxismo y del Cristianismo.

El Existencialismo se puso de moda y tanto él como Simone de Beauvoir eran muy populares, aunque también recibió críticas por su visión quietista e idealista del individuo.

Dictó conferencias en Francia y en Universidades de Estados Unidos y Canadá, y finalmente, cuando regresó a París, se fue a vivir con su madre que había enviudado, quedándose con ella mucho tiempo.

Sartre vivía una vida frenética de trabajo literario intensivo, abusaba del café, del alcohol, de los estimulantes y de los somníferos.

La idea política de Sartre era lograr un socialismo humanista como tercera posición, entre el idealismo burgués y el materialismo marxista.

Sin embargo, comenzó lentamente a acercarse al Partido Comunista hasta convertirse en uno de los más conocidos defensores de esa ideología, hecho que motivó que varios de sus mejores amigos se alejaran de él.

Tuvo oportunidad de visitar la Unión Soviética y China, donde conoció a Mao Tse Tung; pero cuando se produjo la invasión soviética a Hungría, decidió abandonar definitivamente el comunismo tratando de impulsar la creación de un frente popular en Francia de una “Nueve Izquierda”.

Sartre profundizó en el Marxismo y reflejó su pensamiento en su trabajo “Crítica de la razón dialéctica”.

Fue firme opositor durante el segundo gobierno de De Gaulle y por esa razón fue víctima de dos atentados.

En 1964, le otorgaron el Premio Nobel por su obra, su espíritu de libertad, su permanente búsqueda de la verdad y por la influencia que ejerció en su época.

Pero Sartre rechazó el premio, entre otras cosas, porque contradecía su convicción de no reconocer ningún honor oficial.

En esos años ya era famoso en todo el mundo, sin embargo se acercaba el principio del fin.

Su actividad como escritor comenzó a disminuir y su salud a declinar. Quedó ciego en 1973, sin embargo continuaba otorgando entrevistas y presentándose en debates y a pesar de sus limitaciones físicas pudo trasladarse a Stuttgart y a Portugal.

En 1980 fallece de un edema pulmonar a los 75 años de edad. Más de cincuenta mil personas acompañaron sus restos, que fueron incinerados y luego depositados en el cementerio de Montparnasse, donde también descansa junto a él Simone de Beauvoir.